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Función trascendente...mmm...¡Flujo!
Escrito por Alvaro Carrasco   
Lunes 23 de Febrero de 2009 22:35

Según Jung, cuando ocurre una situación de tensión de opuestos, típicamente conciente-inconsciente, la psique activa la función trascendente.  Por trascendente Jung quiere significar, no  una cualidad metafísica, sino el hecho de que mediante esa función se crea un tránsito de una actitud a otra. La descripción y elaboración que Jung hace sobre estos fenómenos de tránsito psíquico son típicas de su genialidad. Sin embargo, me parece que puede ser muy útil tomar prestado un concepto acuñado por otro investigador para nominar a este tipo de fenómenos. Mihaly Csikszentmihalyi en su investigaciones y libros solo la felicidad asocia las experiencias óptimas con los estados de flujo. A continuación transcribo algunos pasajes de Csikszentmihalyi que han de sonar familiares a los conocedores de las ideas de la psicología analítica. Luego de los extractos ofrezco, brevemente, mi elaboración. Antes, una advertencia, Csikszentmihalyi no pretende escribir dentro de la teoría jungiana, sin embargo las descripciones e interpretaciones que hace de los fenómenos pueden ser leídas y útilmente asimilables desde la psicología analítica:

“Esto es lo que queremos decir con experiencia óptima. Es lo que el marinero que sujeta tensa una cuerda siente cuando el viento sopla entre sus cabellos, cuando el bote se lanza a través de las olas como un potro: las velas, el casco, el viento y el mar tarareando una canción que vibra en las venas del marinero. Es lo que un pintor siente cuando los colores en el cuadro empiezan a mostrar una tensión magnética los unos con los otros, y una cosa nueva, una forma viva, se dibuja frente al asombrado creador. O es el sentimiento de un padre cuando su hijo responde por primera vez a su sonrisa. Pero tales acontecimientos no suceden únicamente cuando las condiciones externas son favorables; personas que han sobrevivido a los campos de concentración o que han vivido peligros casi mortales a menudo recuerdan que, en medio de las pruebas, experimentaron epifanías extraordinariamente ricas como respuesta a acontecimientos tan simples como escuchar la canción de un pájaro en el bosque, finalizar un trabajo difícil o compartir un pedazo de pan con un amigo".
"Contrariamente a lo que creemos normalmente, los momentos como éstos, los mejores momentos de nuestra vida, no son momentos pasivos, receptivos o relajados (aunque tales experiencias también pueden ser placenteras si hemos trabajado duramente para conseguirlas). Los mejores momentos suelen suceder cuando el cuerpo o la mente de una persona han llegado hasta su límite en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que valiera la pena. Una experiencia óptima es algo que hacernos que suceda”.
“El estado óptimo de experiencia interna es cuando hay orden en la conciencia. Esto sucede cuando la energía psíquica (o atención) se utiliza para obtener metas realistas y cuando las habilidades encajan con las oportunidades para actuar. La búsqueda de un objetivo trae orden a la conciencia porque una persona debe concentrar su atención en la tarea que está llevando a cabo y olvidarse momentáneamente de todo lo demás”
“Para comprender por qué algunas cosas que hacemos nos hacen disfrutar más que otras, debemos revisar las condiciones de la experiencia de flujo (capítulo 4). “Flujo” es la manera en que la gente describe su estado mental cuando la conciencia está ordenada armoniosamente; gente que desea dedicarse a lo que hace por lo que le satisface en sí. Al repasar algunas de las actividades que de forma consistente producen flujo (como los deportes, los juegos, el arte, las aficiones) es más fácil entender qué hace feliz a la gente".
"Pero no podemos confiar sólo en los juegos y en el arte para mejorar la calidad de vida. Para conseguir control sobre lo que sucede en nuestra mente podemos recurrir a un infinito abanico de oportunidades de diversión; por ejemplo, gracias al uso de las habilidades físicas y sensoriales que abarcan desde el atletismo a la música o al yoga (capítulo 5), o gracias al desarrollo de las habilidades simbólicas como la poesía, la filosofía o las matemáticas (capítulo 6)”.
"Son situaciones en las que la atención puede emplearse libremente para lograr las metas de una persona, porque no hay ningún desorden que corregir ni ninguna amenaza para la personalidad de la que haya que defenderse. Hemos llamado a este estado experiencia de flujo, porque éste es el término que mucha gente que habíamos entrevistado usó en sus descripciones de cómo era sentirse en plena forma: «era como estar flotando», «me sentía llevada por el flujo». Es lo contrario a la entropía psíquica de hecho, a veces se la llama negentropía y quienes logran desarrollarla obtienen una personalidad más segura y más fuerte, porque su energía psíquica se ha invertido con éxito en las metas que ellos mismos habían elegido perseguir".
"En el flujo nosotros tenemos el control de nuestra energía psíquica y todo lo que hagamos añade más orden a la conciencia. Uno de nuestro sujetos, un conocido escalador de la Costa Oeste, explica de forma concisa la relación entre la ocupación que le da un sentido profundo de flujo y el resto de su vida: «Es maravilioso estar cada vez más y más cerca de la autodisciplina. Haces que tu cuerpo se trabaje y te duele todo; entonces admiras tu propia personalidad. lo que has hecho. tu mente da un vuelco. Llegas al éxtasis, la autorrealización. Si ganas un número suficiente de batallas en la lucha contra ti mismo, por lo menos durante un momento llega a ser más fácil ganar las batallas en el mundo»".
“El flujo ayuda a integrar la personalidad porque en este estado de profunda concentración la conciencia está extraordinariamente bien ordenada. Los pensamientos, las intenciones, los sentimientos y todos los sentidos se enfocan hacia la misma meta. La experiencia está en armonía. Y cuando el episodio de flujo ha pasado, uno se siente más ‘integrado” que antes, no sólo internamente, sino también respecto a otras personas y al mundo en general".
"Una bailarina describe cómo se siente cuando lo está haciendo bien: «Te sientes totalmente concentrada. La mente no divaga, no piensas en otras cosas; estás totalmente involucrada en lo que haces. [...] La energía fluye muy suavemente. Te sientes relajada, cómoda, y llena de energía»".
"Por esta razón denominamos a la experiencia óptima “flujo”, porque esta palabra corta y simple describe muy bien el sentimiento de un movimiento aparentemente sin esfuerzo. Las palabras siguientes son de un alpinista y poeta, y son válidas para todos los miles de entrevistas que a lo largo de muchos años hemos realizado nosotros u otras personas sobre este tema: «La mística de la escalada es subir; consigues llegar a la cima contento de haberlo logrado, pero realmente tu deseo es que la ascensión hubiese durado para siempre. La justificación de la escalada es la propia escalada, como la justificación de la poesía se halla en la propía escritura; no conquistas nada excepto a ti mismo. [...] El acto de escribir justifica la poesía. En la escalada sucede lo mismo: te das cuenta de que eres como un flujo. El propósito del flujo es seguir fluyendo, no subir a un pico o conseguir una utopía sino permanecer en el flujo. No es avanzar sino un continuo fluir; avanzas para lograr que el flujo siga fluyendo. No hay ninguna razón para escalar, exceptuando la propia escalada; es una autocomunicación»".

 

Todos estos textos han sido extraídos del libro de Csikszentmihalyi “FLUIR. Una psicología de la felicidad”.


No creo que sea necesario referir más textos para ver los puntos de encuentros entre la noción de función trascendente y flujo. Personalmente creo que el concepto de flujo expresa de mejor manera el fenómeno descrito por Jung. Si entendemos la psique como un sistema dinámico complejo, podemos encontrarla en distintos momentos, fases o estados. Si pudiéramos graficar estos estados tendríamos distintas figuras, muchas de ellas seguramente de naturaleza fractal y similares a los atractores extraños que nos ha mostrado los científicos de la teoría del caos. En psicología todavía no hemos incursionado en este tipo de exploraciones y aplicaciones. En todo caso, cuando Jung habla de que se activa la función trascendente, me parece a mi que es más adecuado decir que el sistema psíquico se encuentra en un estado de flujo. La particularidad y positividad potencial de este estado es que contribuye a la auto-organización y desarrollo de la psíque. Me parece que este entendimiento contribuye a vincular las ideas de Jung con otras valiosas teorías de la naturaleza en la ciencia del siglo XXI.

 

flow

 Iustración de: http://www.freakevolution.com/2008/06/29/flow/

 
 
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